Siendo aún, la jurisdicción menos amparada por los fondos coparticipados federalmente.
De todas maneras, en el primer trimestre de 2010 – que estuvo marcado por las negociaciones paritarias que causó el creciente proceso inflacionario – la Ciudad de Buenos Aires se destacó por mantener los acuerdos salariales consensuados durante 2009 y dejó abierta la discusión con los gremios para el año en curso sin regirse por ningún tipo de piso o cláusula “gatillo” que limite la libre discusión con los representantes sindicales.
Tal es así que el presupuesto 2010 no incluye ningún condicionamiento al respecto.
Según estimaciones del Ministerio de Trabajo de la Nación, los 874 conflictos laborales con paro registrados durante 2009 no ofrecen grandes variaciones con respecto al año anterior (840).
Con relación al año anterior, en 2009 se registraron más conflictos en la administración pública y también se incrementó la cantidad de huelgas en salud, sector que junto con la enseñanza presenta promedios de duración de las medidas de fuerza, mayores que en otras actividades.
Cabe destacar que las demandas salariales en 2009 impulsaron el 70% de los conflictos laborales, perdiéndose 4,7 millones de jornadas individuales de trabajo en el promedio de conflictividad nacional.
Así y todo, es de público conocimiento que las clases comenzaron con total normalidad; que los médicos de los hospitales porteños no registraron jornadas de paros ni huelgas y que los empleados públicos desarrollaron sus actividades laborales sin conflictos en ciernes.
La modificación impositiva elevada a la Legislatura permitirá que la Ciudad cuente con recursos para hacer frente a las demandas salariales sin desatender las restantes erogaciones corrientes que la calidad de vida de los porteños requiere y merece.