Lamentablemente, la oposición rechazó el presupuesto más progresista de los últimos diez años el cual combina una gran sensatez administrativa con una gran inversión social.
Como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda hace más de tres meses que encabecé la búsqueda de consensos para este presupuesto y nadie me trajo a consideración las objeciones con las que hoy se lo impugna.
Estoy sorprendido ya que siendo el PRO oposición siempre ha dado su apoyo para que la Ciudad no se quede jamás sin presupuesto.
Y me cuesta asumir que un discurso populista deje a los vecinos sin presupuesto para mejorar los servicios de la ciudad. La gente quiere viajar bien, quiere seguridad, salud, educación. En síntesis, quiere pautas claras sobre cómo se va a gastar el dinero de sus impuestos.